Tutorial de
Low-tech Lab | Categories : Housing, Water, Energy
Aprovechar energía solar para agua caliente sanitaria o calefación de alto rendimiento.
Aprovechar energía solar para agua caliente sanitaria o calefación de alto rendimiento.
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Los paneles solares térmicos aprovechan muy bien la radiación solar. Por su latitud, España o Uruguay reciben, por ejemplo, más de 4kWh/m² de media. México recibe más de 5kWh/m². Un panel solar fotovoltaico puede producir unos 200 W/m², pero un captador térmico aprovecha cuatro veces más energía, llegando hasta los 800 W/m². Los captadores solares son así mucho más rentables (y mucho menos costosos) que los paneles fotovoltaicos. La solución casera que nos muestra Eric Lafond supera fácilmente los 500 W/m² y ha tenido un coste de 15€ por m².
En esta web se puede saber la potencia solar que recibe un lugar en función de la posición geográfica y la estación.
Los captadores solares son especialmente interesantes para producir agua caliente sanitaria. En este caso, se trata de un calentador solar.
Para un hogar de dos personas, 3 o 4 m² de captadores solares permiten cubrir el 90% de las necesidades de ACS al año. Una resistencia en el acumulador suple las carencias en los días sin sol. Si hay más usuarios, y por lo tanto más agua consumida, habría que aumentar la superficie captadora, por ejemplo, a 6 m² para 6 personas.
El sistema de energía solar que nos propone Eric incluye captadores de fabricación casera, tuberías de alimentación, líquido caloportador, acumulador, bomba de agua y regulador; y se rentabiliza en un plazo de dos a tres años. Los paneles que ha instalado en su casa cumplen 18 años.
Estos captadores solares están formados por los mismos componentes que los que se venden en el mercado. Una red de absorción, alimentada por un líquido caloportador, que discurre entre una capa de cristal y otra aislante. En nuestro caso, fabricamos la red de absorción con parrillas traseras de frigorífico. El aislante nos lo proporcionan las puertas de esos mismos frigoríficos. El cristal lo reciclamos de ventanas de doble capa. En un punto limpio se puede encontrar multitud de frigoríficos, y un cristalero suele tener vidrios de doble capa para dar y regalar.
Muchas gracias a Eric, alias Riké, que ha compartido con nosotros su sabiduría fruto de 20 años de experiencia en solar térmica, así como a los miembros del colectivo del Grand Moulin, particularmente a Karine, Sylvain y Pascal, que nos han acogido en el espacio que han organizado. Gracias también a Jean-Loup por acompañarnos en los procesos de corte del vidrio y de soldadura, así como a todos los demás voluntarios que han prestado su ayuda en esta obra colaborativa.
En este informe puedes ver un análisis del uso de este calentador solar, así como otros 11 experimentos low-tech que se han llevado a cabo durante el proyecto En Quête d'un Habitat Durable (literalmente, En busca de un hogar sostenible).Youtube
En este tutorial, sugerimos que los captadores solares estén orientados directamente hacia el sur, y que o bien formen idealmente un ángulo de inclinación de 60º con el horizonte, o bien estén dispuestos verticalmente en una fachada. La instalación en plano sobre el techo no es adecuada en invierno y provoca sobrecalentamientos en verano (ver más detalles en la fase de instalación).
Para aprovechar al máximo la energía solar térmica, conviene minimizar la inercia durante la captación y maximizarla en el almacenamiento o la difusión. Los captadores funcionan aunque haga poco sol si su inercia térmica es baja. El calor se conserva durante mucho tiempo en el acumulador si es grande y está bien aislado.
Los tubos de las parrillas de frigorífico son de poco diámetro (4 mm), por lo que fluye poco volumen de líquido caloportador a través de los captadores. Al tener que calentar solo ese pequeño volumen, se obtiene un valor bajo de inercia térmica, por lo que en cuanto hace un poco de sol se aprovecha el calor y se va rellenando el acumulador con agua caliente. Cuanto mayor sea el diámetro de los tubos, menos eficiente es el sistema, porque será mayor el volumen de líquido y tardará más tiempo en calentarse.
Para que la temperatura en los captadores suba lo más rápido posible, hay que reducir al mínimo posible el espacio comprendido entre aislante y cristal. Hay que llevar al mínimo posible el espesor del captador, pero evitando que la parrilla haga contacto con los dos lados, lo que generaría pérdidas de calor por conducción con otros elementos.
Las temperaturas pueden superar los 150 ºC en el interior del captador, por lo que hay que utilizar material que soporte estas temperaturas, así como la radiación UV. En ningún caso se deben utilizar adhesivos o pinturas que no soporten la radiación ultravioleta. En nuestro caso, utilizamos masilla de PU y pintura acrílica. Para mayor durabilidad, hay que usar también madera local imputrescible.
En las noches de invierno, el interior de los captadores está muy frío. En los días soleados de verano, la diferencia de temperatura hará que los diferentes materiales (aislante, metal, madera, cristal…) se dilaten y ocupen más volumen. El espesor de las juntas tiene que ser suficiente para absorber esta deformación, si no, se despegarán, o lo que es lo mismo, se delaminarán.
Lo ingenioso y particular de estos captadores solares está en el aprovechamiento de las parrillas de frigorífico. ¡Pero cuidado! No vale cualquier parrilla; seamos sensatos. Deben llevar aletas de refrigeración, que hay que pintar de negro (ver foto). Las parrillas no pueden ser de acero galvanizado, porque la pintura no se quedaría en la parte superior. Igualmente, hay algunos frigoríficos que utilizan tubos unidos por hilos de metal. La superficie aparente de estos intercambiadores no es suficiente y no nos sirve para esto.
Las parrillas se tienen que montar en una posición concreta. Las aletas, parecidas a persianas, deben estar en posición perpendicular respecto a los rayos del sol para absorber su calor. Si la luz del sol incide directamente sobre ellas, la parrilla estará en la posición correcta; si pasa entre las rendijas, estarán probablemente al revés.
Consejo: Mira hacia el sol sujetando la parrilla frente a ti; verás que en una posición concreta los rayos arrojan más sombra, mientras que en la opuesta dejan pasar más luz.
El fluido refrigerante que recorre las parrillas de frigorífico afecta al medioambiente, el efecto invernadero y la capa de ozono. Tanto en Francia como en España, es obligatorio recuperarlos, aunque hay algunas consideraciones especiales hasta 2025 para equipos de menos de 3 kg de carga. En conclusión, las instalaciones domésticas (frigoríficos y equipos de climatización) se descargan antes de continuar con el proceso de reutilización o reciclaje, así que podemos abrir el circuito sin mucho cargo de conciencia.
¡Atención! Fabricar cualquier cosa siempre conlleva riesgos.
La información y los consejos de este tutorial están específicamente referidas a un taller colaborativo, y no son minuciosas ni perfectas. Si no dispones de ciertas herramientas, o no te ves capaz, no dudes en pedir ayuda. Asegúrate de vestir adecuadamente los equipos de protección, de llevar a cabo el bricolaje en espacios abiertos y de no asumir riesgos. Sé precavido, actúa con tranquilidad, sin prisa, y sé cauteloso con las ocurrencias («eso está perfectamente así; seguro que no pasa nada…»).
¡Que se dé bien el trabajo!
Los frigoríficos abundan en los puntos limpios; selecciona aquellos que tengan parrillas adecuadas lo más grande posible (ver Préambulo – Parrilla).
Las puertas de frigorífico están rellenas con espuma aislante. Las podemos unir y reutilizar como parte trasera de los captadores. Deben ser planas, no curvas. No pasa nada si están achaflanadas, porque puede corregirse con masilla.
Idealmente, los captadores serán de entre 1,5 m² y 2 m². Si son más grandes, serán más pesados y costará más instalarlos, y el cristal puede quebrarse con la deformación por el calor. Si son más pequeños, habrá que instalar más paneles y, por lo tanto, habrá que trabajar más.
El conjunto de parrillas a ensamblar tiene que ser de tamaño similar a las puertas, pero con dimensiones ligeramente inferiores. Para un captador de unos 2 m², harán falta normalmente 3 o 4 parrillas y 2 o 3 puertas. En nuestro caso, utilizamos 3 parrillas y 3 puertas.
Las puertas de frigorífico conforman la estructura del captador y hacen de aislante. Las pegaremos por los lados, en vertical. La diferencia de espesor de las puertas no importa; las alinearemos por la parte frontal, que formará la pared interior del captador.
Atención: El uso del poliuretano entraña riesgos: es reactivo, volátil, irritante y tóxico si se inhala. Se debe utilizar en espacios abiertos, llevando equipos de protección. Una vez polimerizado, es decir, después de estratificarse, los productos finales son fisiológicamente inactivos.
En este paso, uniremos los captadores solares (las parrillas) con el circuito del fluido caloportador a través de dos colectores (tubos de cobre). Los colectores deben tener un diámetro igual a la suma de diámetros de los tubos que lo alimentan. En nuestro caso, para ser precisos, al contar con 3 tubos de 3 mm de diámetro interior, hizo falta un colector de mínimo 9 mm de diámetro interior.
Los colectores pueden estar en la parte superior o inferior de la estructura; no afecta al rendimiento del captador. La decisión depende de las necesidades de cada uno.
Para concentrar el calor en las parrillas, se debe evitar que estén en contacto directo con la chapa de las puertas, utilizando separadores de corcho. El corcho es imputrescible y resiste bien las altas temperaturas.
Para crear el efecto invernadero y limitar la convección entre la parrilla y el exterior, los captadores se cerrarán con un cristal. Los cristaleros suelen deshacerse de ventanas antiguas, particularmente de doble acristalamiento; si se les pide amablemente, podemos conseguirlas gratis. Idealmente, el cristal tendrá un espesor de 4 mm, si es para captadores verticales, y de 5 mm, si es para captadores inclinados, porque sufren más los efectos de la intemperie y el granizo. No merece la pena utilizar cristal de más espesor, porque reduciría la efectividad.
Para trabajar el cristal, hay que protegerse con manga larga, guantes y gafas.
En función de las necesidades de agua caliente y de la radiación solar, harán falta más o menos captadores solares. Repite el proceso anterior para hacer tantos captadores como necesites, con la salvedad de que, al ir en serie, esta vez los colectores deberán atravesar completamente el marco. Es decir, tanto la tubería del agua fría del colector, como la del agua caliente, saldrán por ambos lados de la parte inferior del captador. El diámetro de los colectores debe aumentarse 2 mm en cada captador adicional. Así, en el primer captador que hemos hecho, serán de 12 mm; en el segundo, de 14 mm; en el tercero, de 16 mm; etc. Presta atención a la hora de unir las tuberías entre sí correctamente: las de agua caliente, con las de agua caliente; las de agua fría, con las de agua fría.
Para maximizar las calorías captadas de energía solar, los paneles deben estar en posición perpendicular a los rayos del sol por dos motivos:
Los captadores solares no suelen ser móviles, por lo que el ángulo que tienen se fija durante la instalación. La potencia solar es mucho mayor en verano que en invierno, por no hablar de la duración de las horas de sol. La energía solar es, al menos, tres veces más potente en verano que en invierno (ver tutorial La energía en el hogar). Por eso, los captadores se dimensionan teniendo en cuenta el período más complicado, es decir, el invierno.
Durante el invierno, en el sur de Francia, el sol alcanza su cénit (su altura máxima) a unos 30º con respecto al horizonte; y en verano, sobre las mismas latitudes, se eleva hasta los 60º. En España, los números son lógicamente mayores (entre 30º y 78º). Idealmente, los captadores se instalarán con orientación perpendicular a la radiación solar en invierno, esto es, a 90º+30º=120º. Así, formarán un ángulo de 120º con respecto al horizonte sur (ver esquematización). Si no, para limitar pérdidas, se pueden colocar en vertical sobre fachadas. Es más atractivo y menos peligroso que montarlos en el techo.
En verano, como la potencia solar es mucho mayor, el ángulo importa poco. Los captadores se calentarán enseguida, puede que incluso demasiado. Conviene buscar la forma de tenerlos a la sombra para evitar sobrecalentamientos; un toldo o un saliente, en el caso de que estén colocados en vertical, es una buena opción.
====Fontanería====
Los captadores solares deben estar lo más cerca posible del depósito acumulador para minimizar las pérdidas de calor.
Los captadores tienen que estar conectados a un acumulador solar. Además de la resistencia eléctrica de siempre, cuentan con un intercambiador por el que fluye el líquido caloportador, que transfiere el calor de los captadores al agua apta para consumo. Estos acumuladores se encuentran en cualquier tienda de bricolaje; son entre un 15 y un 30 % más caros que los termos puramente eléctricos, pero salen rentables muy pronto. Si no, con el tutorial adecuado, por ejemplo este, se puede fabricar uno a partir de un modelo clásico.
El sistema debe contar con una bomba y un regulador. En nuestro caso, la bomba se enciende cuando la diferencia de temperatura entre los captadores y el acumulador supera los 10 ºC, y se apaga cuando es inferior a 5 ºC. Esto evita que se transfiera el frío de los captadores por la noche o cuando no haya sol. El acumulador también tiene un vaso de expansión que absorbe la dilatación del fluido en los días de mucho calor. Todos estos elementos suelen venir incluidos, pero también se pueden fabricar por cuenta propia.
Es recomendable alimentar el circuito con un líquido caloportador, que deberá ser anticongelante para funcionar correctamente en invierno; si no, habría que vaciarlo.
Se puede utilizar el mismo sistema de captadores solares para calefacción a baja temperatura, por medio de una red de tubos calefactores en el suelo o en las paredes por la que el fluido caloportador fluye directamente. Sin embargo, la energía solar es mucho menos efectiva para calefacción que para agua caliente sanitaria. De hecho, es en invierno cuando más energía hace falta para calefacción; precisamente cuando menos energía hay. La demanda de agua caliente sanitaria, por el contrario, apenas varía durante el año. Además, la energía que necesita un sistema de calefacción doméstico es seis veces superior a la que se necesita para tener agua caliente (ver tutorial La energía en el hogar): harían falta seis veces más captadores para tener calefacción que para tener agua caliente.
Para que sirva de ejemplo, Riké, dependiendo del año, cubre con 14 m² de captadores entre un 10 % y un 30 % de la demanda de calefacción, pero cubre el 90 % de la demanda de agua caliente con 6 m² dedicados a calentar un acumulador de 350 litros.
En febrero ya documentamos una opción de calefacción solar más fácil de poner en práctica. Se trata de un radiador solar, un invento de Guy Isabel.
Para los días más fríos, también documentamos, gracias al trabajo de Vital Bies y David Mercereau, el Poelito, una estufa de masa de altísimo rendimiento. Se le puede añadir un acumulador para tener agua caliente sanitaria. ¡Tu mejor amigo en los días sin sol!
En la sección «Tools & Materials» de este tutorial (en la pestaña «Files» de la parte superior) puedes descargar una ficha instructiva creada por Low-tech Lab para la exposición En busca de un hogar sostenible.
Esta sección recopila las preguntas más frecuentes sobre este tutorial, así como reflexiones posteriores de Low-tech Lab al respecto.
Los fluidos refrigerantes de los frigoríficos pueden tener un gran impacto medioambiental. Tienen un alto potencial de calentamiento atmosférico (PCA) y, al contener cloro o flúor, contribuyen a la destrucción de la capa de ozono. Si no se dispone de etiqueta, se puede averiguar fácilmente cuál es el fluido que usa el frigorífico a través de su fecha de fabricación (según el Reglamento Europeo de gases fluorados 517/2014).
Para evitar la liberación de estos gases a la atmósfera, existen diferentes opciones.
Cada uno de los cristales refleja una parte de los rayos. Hemos elegido perder capacidad de aislamiento para ganar aporte térmico.
Los captadores solares están conectados a un acumulador intercambiador que tiene una resistencia de apoyo para cuando hace poco sol. La legionela, responsable de la legionelosis, deja de reproducirse a 55 ºC y muere a 60 ºC. Podemos estar seguros de que la temperatura mínima necesaria para eliminarla se mantiene.
Como todos los trabajos de Low-tech Lab, este tutorial es colaborativo. No dudes a la hora de introducir cambios que consideres importantes y comparte tus logros en los comentarios. Si quieres ayudarnos, puedes responder a este cuestionario. Independientemente de si has llevado a cabo o no este proyecto, tus respuestas nos sirven para mejorar los tutoriales.
¡Gracias por tu ayuda!
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